lunes, 22 de noviembre de 2010

Letanía de la Soledad III

Letanía de la Soledad III

por Luis Guillermo


Ojalá el amor conociera la justicia

y que no conociera nunca a la derrota

ojalá yo recordara la indiferencia

porque vida se me escapa gota a gota.


Y me molesta la felicidad de los demás

de los que se aman entre besos y abrazos,

los que se aferran a soledades blasfemas

y los que se resignan con miedo al fracaso.


Mi mente está cuerda, mi alma es valiente,

mi mente es el día, mi alma es la noche,

yo soy el agua, tú eres la llama brillante

y voy haciendo de mi soledad un derroche.


Ojalá que mis letras se vuelvan rosas rojas,

ojalá que tus gracias se vuelvan tibios besos,

entonces bailaras para mi como las hojas,

hojas de otoño que caen por su propio peso.


Entonces que amor aprenda a ser eterno,

entonces tus labios aprenderán a ser cobijo

y que tus manos sean mi guarida de loco

así mis palabras encontraran su refugio.

martes, 9 de noviembre de 2010

Letanía de la soledad II

Letanía de la soledad II

por Luis Guillermo


Cuando estoy con esos

aquellos que hago llamar mis amigos

sonrío y olvido

y te aprendo a querer en silencio.


Cuando estoy contigo

oigo la melodía de lo perfecto

sonrío y te quiero

me sonrojo por tu hermoso efecto.


Cuando estoy tan solo

poco a poco abrazo al silencio

sonrío y recuerdo

aquella triste mañana que te vi con otro.


martes, 19 de octubre de 2010

Letanía de soledad I

Letanía de soledad I

por Luis Guillermo


Y en vez de estudiar, escribo

y en vez de sonreír, por dentro lloro.

Hoy me di cuenta que estoy solo

más aún llorando solo, sobrevivo.


Aprendí que está mi sombra

la amo por ser mi única amiga

brinca de felicidad conmigo

se agacha llorando penas conmigo.


Ni mi familia ni mis amigos

ni el perro que se largo de mi casa

un día ya no estarán vivos

y se irán solos como han venido.


jueves, 30 de septiembre de 2010

Hablando de sangre y familia



Hablando de sangre y familia
por Luis Guillermo

Hablando de sangre y familia
ojalá, fueran solo cuatro paredes
ojalá, fueran solo madres y padres,
hermanos, abuelos, tíos, tías.

Hablando de sangre y familia
me di cuenta, no es la sangre en mis venas
me di cuenta, es el cobijo en mis penas
son los recuerdos en mi herencia.

Es más que sangre y apellidos
son los valores y sueños heredados
es honor y orgullo aprendido
de un padre o de los hermanos.

La familia son los que no se van
los que a pesar de todo siempre están,
no siempre los que la misma sangre llevan
porque el pasado han olvidado.

El futuro pronto ha de venir
y si ya el pasado han olvidado
no vale la pena recordar o sufrir
es mejor vivir feliz y reír.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Peregrino


Peregrino
por Luis Guillermo

De versos pasados te he llenado

aún no veo el fin del camino

más de besos al aire he colmado

y estoy harto de estar cansado.


Hay caminos muy largos que terminan,

existen montañas muy difíciles

pero tienen un confortable final

y a los viajeros vuelven felices.


Un sendero fácil me ofreciste

atestado de ficticios te quiero

hermosas sonrisas me regalaste

y en un círculo me enrolaste.


El tiempo me enseño a no pedir,

pero mi alma quería mas de ti

a tu corazón quería ver latir

sin embargo no por el, sino por mi.


Yo ya me harte de ganar batallas,

yo me harte de gastar mis palabras

me canse de admirarte doncella

yo iré a escalar por montañas.


domingo, 19 de septiembre de 2010

La muerte de la humanidad

La muerte de la humanidad

por Luis Guillermo


Ojalá pudiera definir

con sencillas y fuertes voces

el simple concepto de vivir,

palabras revueltas con goces.


Y he aquí el intento

del pequeño poeta terco

que escucho el gran lamento

del alma perdida del eco.


La humanidad está muerta

hace mucho que lo olvidó

y de eso no se percata;

las ilusiones se han ido.


El amor se desangra lento

niega a morirse ignorado,

y solo mantiene contento

al pertinaz enamorado.


La tristeza también padece

el canto bronco de la muerte,

y conserva melancólico

al incansable obstinado.


Felicidad aún sonríe

con un cáncer en su interior,

y felicidad aún sueña

que los muertos venzan el dolor.


La ira cree que sigue viva,

pero son pocos los molestos,

vida ya no es explosiva

ahora todo es funesto.


Y la sorpresa ha caído

cuando todo perdió su brillo.


Y solo estaremos vivos

cuando al llegar al amanecer

una gran proeza sintamos

y que nos podamos sorprender

al ver el cielo estrellado.

Lagrimas volverán a caer

ahuyentando a la rutina,

el alma volverá a sentir

cuando el sufrir y reír

sean parte de cada día.


sábado, 28 de agosto de 2010

Me acerque demasiado al cielo


Me acerque demasiado al cielo

por Luis Guillermo


Aquella mañana vi para el cielo

las nubes derramaban sangre naranja

el sol quemaba los pecados nocturnos

mientras que estrellas morían al alba.


Los gallos le cantan a la madrugada,

paz duerme, cuando los niños se despiertan,

comienza todo con torpes carcajadas,

Falsas sonrisas de las almas que lloran.


Un simple ¡buenos días!, un simple ¡hola!,

un simple ¡te quiero!, un simple ¡nos vemos!,

y me acerque demasiado al cielo

creyendo que todo era tan supremo.


Madres que festejan el alumbramiento,

hombres que celebran el placer del sexo,

putas que lloran de arrepentimiento,

presos que pagan su delito convexo.


La vida se asemeja a las fotos,

los padres que retratan a sus familias,

sonrisas para los recuerdos remotos

e imágenes que ornan estancias.


Las gacetas que ilustran la tragedia

estampas de niños solos y desnudos,

niños que sufren la guerra y penuria.

Miles de fotos de espíritus mudos.


Que alegría que la vida es vida,

sosiego, que las fotos solo son fotos...

viernes, 9 de julio de 2010

La Petite Mort


La Petite Mort

Por Luis Guillermo


Mientras voy recorriendo tu cuerpo,

camino con besos en forma de pasos.

Mis pasos comienzan en tu cuello,

este se tensa ahogando el espasmo,

pero en mi ruta hay volcanes

duros y tiernos volcanes de encanto.

A paso agigantado llego,

llego a la cima de uno y otro

y de tanto en tanto resbalo,

en aquella frontera de piel y pecado

tu vientre le cuenta a mi boca,

lo que tu boca no dice entre labios.


La humedad y el sudor vienen,

acompañados de un sordo gemido;

tus dedos se deslizan por mi sien,

van dibujando surcos en mi cabello.


Mi boca se pierde en tu boca

mis manos lentas, descienden tu espalda

nuestras piernas encajan perfectas.

Noche tibia olvidando la helada.


Nos dejamos caer en la nada

jugamos juntos a ser como las olas,

subiendo vestidos de espuma

rompiendo sonoramente en la playa;

pero ojalá tu fueras el mar

y ojalá yo fuera como la playa...


Bailando el vals de los amantes

mar y playa se burlan de los mortales,

porque se aman eternamente,

y nosotros morimos en los hostales.


Tus uñas arañan mi espalda

nuestros instintos se reflejan en gritos,

conciencias segadas con espada

amor y muerte se conocen en mitos.


Una vez que morimos, silencio,

regresamos para sufrir el tormento

de vivir y vivir como todos,

y yo solo quiero morir en tu cuerpo.


Mente Maniaca


Mente maniaca.

Por Luis Guillermo


Extraño despertar y saberte cerca,

extraño la ilusión de saludarte,

extraño la ilusión de ver tu cara,

y extraño tu voz diciendo mi nombre.


Sabes, en mis recuerdos guardo tus ojos,

y mis recuerdos; que bien celan tu rostro.

No estás aquí, que mal que no sea así,

la llaga del olvido me hizo daño.


Las promesas cultivaron esperanza,

la distancia se alzo cual gran muralla,

y la enredadera de esperanza

cubrió la barda; y así no vi nada.


Pero el entorno me llevo tan lejos,

no solo es demasiada la distancia,

también es abrumador el olvido,

y más lastimera mi indiferencia.


Es tan inmensamente grande el tiempo,

estar tanto tiempo sin vernos las caras,

increíble lo diminuto del tiempo,

que morimos riendo a carcajadas.


ame como se ama una amiga,

y te ame como se ama a la dama;

sabes, que tonto sería ignorarme,

porque te pertenezco; me perteneces.


Si yo no quiero jugar al conquistador,

no quiero que juegues a la conquistada,

yo solo quiero aclararte mi amor,

para desahogar mi mente maniaca.


Más quiero seguir estando a tu lado,

porque tu no eres una simple dama,

eres la amiga del enamorado,

quiero cuidarte a capa y espada.


Amor sale sobrando en estos versos,

te juro que el verte esta llegando,

para hablar y hablar sin importar,

lo que interesara será nuestro legado.