sábado, 28 de agosto de 2010

Me acerque demasiado al cielo


Me acerque demasiado al cielo

por Luis Guillermo


Aquella mañana vi para el cielo

las nubes derramaban sangre naranja

el sol quemaba los pecados nocturnos

mientras que estrellas morían al alba.


Los gallos le cantan a la madrugada,

paz duerme, cuando los niños se despiertan,

comienza todo con torpes carcajadas,

Falsas sonrisas de las almas que lloran.


Un simple ¡buenos días!, un simple ¡hola!,

un simple ¡te quiero!, un simple ¡nos vemos!,

y me acerque demasiado al cielo

creyendo que todo era tan supremo.


Madres que festejan el alumbramiento,

hombres que celebran el placer del sexo,

putas que lloran de arrepentimiento,

presos que pagan su delito convexo.


La vida se asemeja a las fotos,

los padres que retratan a sus familias,

sonrisas para los recuerdos remotos

e imágenes que ornan estancias.


Las gacetas que ilustran la tragedia

estampas de niños solos y desnudos,

niños que sufren la guerra y penuria.

Miles de fotos de espíritus mudos.


Que alegría que la vida es vida,

sosiego, que las fotos solo son fotos...