Agua
por Luis Guillermo
Para ti, no hay mejor definición
eres agua ¡oh amada mía!
simplemente libre, mera convicción
duele el alma amada mía.
Mi abuela me decía ufana,
sabia en el arte de aconsejar
desconfía de las aguas calmas
de las turbias ya sabes que esperar.
La curiosidad es un gran pretexto,
el agua calla tantos tesoros,
envolviste integro mi contexto
mente y alma en deterioro.
Eres agua, bella amada mía,
de día tibia y cristalina;
de noche una presencia fría
pero aún bella, dulce niña .
De día me reflejé en tus ojos,
de noche me encanta tu pecho
engalanado con los reflejos
de las estrellas pardas del cielo.
Maldita sea tu naturaleza,
si hierves, te evaporas, te vas,
te congelas, me llega la tristeza,
fría, la eterna fugitiva.
Muy segura por tu cause viajas,
¡Oh ni un adiós, ni un te quiero!
inmensa, imponente ciénaga.
El árbol te amó con esmero.
Te abracé con mis ramas fuertes,
pero te escapas de mis dedos,
ojalá te acompañe la suerte,
en el fondo custodio un miedo.
Encontraras piedras en tu camino,
las pequeñas se hundirán en ti,
grandes piedras trocaran tu destino,
y peor aún, beberán de ti.
Aquel agua tan valiente sabrá
que ha perdido al terco árbol,
y el árbol sin agua se secará
otro final que se ha escrito.

